caminos
de Sefarad
Estella-Lizarra es una de las localidades que forman la Red de Juderías de España-Caminos de Sefarad.
Y es que, poco después de superarse el ecuador del siglo XI ya se sabe que había presencia judía en la zona de Estella-Lizarra, pero la ciudad como tal no se funda hasta 1090, cuando el rey Sancho Ramírez decide asegurar la zona frente a las agresiones musulmanas y proteger el Camino de Santiago.
Para ello eligió un lugar en el que hubo un poblado vascón, en una franja de terreno entre el río Ega y la montaña, en un principio fue habitada sólo por ciudadanos francos, es decir, comerciantes y hombres libres de vasallaje, sin nobles, clérigos ni campesinos. El rey dotó a la ciudad de un fuero a imagen del de Jaca y con el que trata de dirigirla hacia un desarrollo basado en el comercio y los servicios, para el que es propicio el lugar elegido en la fundación.
Lo más probable es que desde prácticamente el momento de la fundación Estella-Lizarra contase con una comunidad judía, que estaría ubicada en el barrio de Elgacena, en lo que sería la judería más antigua de Navarra. Décadas después, terminando ya el reinado de Alfonso I el Batallador, la comunidad crece y se expande, ocupando una terraza del río Ega al sur de la ciudad.
Pese a sufrir reveses como la conversión de la sinagoga en iglesia en 1144, durante el siglo XII la comunidad judía estaba integrada en la vida de la localidad y en sus instituciones.
Sin embargo, en 1328, llegó un suceso terrible, como fue el asalto a la Judería, y a finales del siglo XV llegó la expulsión.
Más información, en la web de la Red de Juderías.